Las Fiestas de San Juan del Monte son los festejos más grandes de la ciudad de Miranda de Ebro y una de las romerías más antiguas del Norte de España. Tienen lugar en fecha variable entre mayo y junio, dependiendo de la Semana Santa, pues su día central es el Lunes de Pentecostés y el fin de semana que le precede.

La mayor parte de la población se agrupa en las más de 70 Cuadrillas Sanjuaneras de Cofrades, portando cada una de ellas su vestimenta clásica de blusa, pantalón o falda complementario, faja, pañuelo , boina y alpargatas, uniformidad propia de una Ciudad de entre caminos, con clara influencia vasca y riojana. Todo ello crea un tapiz de colores que con las charanga propia de cada Cuadrilla dan color y vida a todos los rincones de Miranda.

FIN DE SEMANA DEL BLUSA

Una semana antes de los días centrales de la fiesta se celebra el Fin de Semana del Blusa, días en los que tiene lugar determinados actos importantes de la Fiesta/Romería Sanjuanera. Comienza el Viernes con el Festival de Ochotes, donde resurge el cantar clásico de las cuadrillas chiquiteras, ahora con unos niveles preparatorios, que hacen de dicho festival un acto de primer nivel musical. Se trata de un concurso musical donde actúan grupos corales compuesto por ocho personas que interpretan canciones a varias voces. Existen ochotes masculinos, femeninos o mixtos, El primer festival tuvo lugar en el año 1969, en el cual ya surgió una de las canciones más sentimentales de San Juan del Monte, la Canción del Blusa, escrita por José Melgosa "Gemasol". Debe destacarse en dicho acto la Presentación Oficial de los Sanjuaneros Mayores, un hombre y una mujer, así como de los Sanjuaneros Infantiles, compuestos por una niña y un niño. Ambas parejas que serán representación "del pueblo Mirandés" durante los festejos, e imagen del sentir y vivir esta "fiesta sin igual. 

El sábado de este fin de semana, representantes de las Cuadrillas Sanjuaneras de Cofrades rememoran Juegos Populares, para reunirse posteriormente en la tradicional alubiada de la Comida del Blusa. Pero si un acto brilla con luz propia, ese es el Festival de la Morcilla, tradicional concurso entre cuadrillas, creado en 1977, en el que se cocina y degusta este producto autóctono. Esta jornada de arranque de las fiestas, pensada especialmente para las cuadrillas, suele cerrarse con un concierto. 

El Domingo  en la actual Iglesia Románica del Espíritu Santo, antigua San Nicolas, se celebra una misa por todos los Cofrades fallecidos, y posterior imposición de un ramo de flores en su honor en el Monumento al Sanjuanero y Sanjuanera,a la par que la Cuadrilla ganadora del Desfile de Blusas del año anterior coloca sus pañuelos de Cuadrilla a las estatuas sanjuaneras. Ls ceremonía se realiza en la antigua Iglesia de San Nicolas por su simbologia, al ser en el medievo, el centro referencial de la Cuadrilla de San Nicolas, una de las cuatro en que administrativamente se dividía Miranda, junta a la de San Juan, el Mercado Viejo y Santa Maria. Todas ellas organizadoras de las "Sanjunadas", festividades que incluián las de San Juan Evangelista, actual San Juan del Monte, y San Juan Bautista, actuales fiestas de la Parte Vieja  

ACTOS DURANTE LA SEMANA 

A lo largo de la semana se suceden algunos actos, destacando el Festival de la Canción del Blusa Infantil, creado en 2008 a semejanza del festival adulto, y que cuenta en este caso con la actuación de ochotes de los colegios de la ciudad o de miembros infantiles de las cuadrillas.

VIERNES

El Viernes tiene lugar el Pregón desde el balcón del Ayuntamiento, leído por alguna personalidad sanjuanera destacada. Anteriormente el Pregonero es recibido por la Cofradía, en su sede, iniciándose el paseillo de ida hasta el Ayuntamiento, donde es recibido por la primera autoridad municipal. En la balconada municipal, el Presidente de la Cofradía impone el Pañuelo Festivo a la Alcaldesa para, posteriormente, ser la Alcaldesa la que impone el pañuelo al Pregonero, iniciándose el discurso del pregón, que finaliza con el lanzamiento del cohete que da oficialidad al inicio de los días centrales de las fiestas. Tras este momento, tiene lugar el paseíllo de vuelta, acompañados por la Banda Municipal de Música con los sones de canciones sanjuaneras, hasta la sede de la Cofradía. Durante el trayecto tiene lugar  la colocación de los Pañuelos Sanjuaneros a los leones blasonados del Puente de Carlos III, todo un símbolo de la ciudad. 

SÁBADO

RESURRECCIÓN DEL BOMBO Y BOMBAZO INFANTIL

Será el sábado cuando las blusas, las charangas y las cuadrillas inunden de música y alegría las calles mirandesas. Por la mañana, es el turno de los más pequeños de las cuadrillas. De las aguas del Ebro surge el Bombo Infantil, que posteriormente es llevado al Ayuntamiento por la Orden del Bombo Infantil, elegida a sorteo cada año entre los candidatos a Sanjuaneros Infantiles. El Bombo va acompañado por el sonido de los Bombistas Infantiles, que representan a sus respectivas cuadrillas. En la Plaza de España esperan ya todos los pequeños sanjuaneros, mientras el Bombo Infantil accede a la Casa Consistorial mirandesa. Desde el balcón, los Sanjuaneros Infantiles de ese año son los encargados de dar el Bombazo Infantil, que será contestado por los Bombistas Infantiles de las cuadrillas. Es entonces cuando comienza la fiesta total para los sanjuaneros más menudos, que inician el Desfile Infantil hacia el centro de la ciudad, con parada en el monumento a los Sanjuaneros peques e imponerles los pañuelos que lucirán en el transcurso de estos festivos días.

RESURRECCIÓN DEL BOMBO Y BOMBAZO

Los Bombistas Mayores de las cuadrillas sanjuaneras se congregan a las 17:30 horas en la Sede de la Cofradía, desde donde inician el recorrido hacia el Casco Histórico, llamando con su sonido a todos los sanjuaneros. Una vez en la Avenida de la Independencia, a las 18 horas de la tarde, esperan a que el Presidente de la Cofradía dé la señal para el inicio de la Resurrección del Bombo, que es sacado en polea de las aguas del río Ebro por la Orden del Bombo, que sube hasta el piso superior de la Casa de los Urbina, Una vez ha renacido el Bombo, sale a la calle acompañado por el sonido de los Bombistas Mayores. Entonces se incia la comitiva hacia la calle San Francisco, donde llega la talla de San Juan del Monte, que es bajada de su ermita por Los del Santo. La figura de San Juan se abre paso al son de los bombos para encarar la entrada a una abarrotada Plaza de España, donde la masa de sanjuaneros enfervorecidos aclaman la entrada del Santo y el Bombo. Mientras San Juan del Monte es testigo del acto desde el kiosko central de la Plaza, el Bombo accede al Ayuntamiento y aparece imponente en el centro del balcón consistorial. Es el turno de los Sanjuaneros Mayores, quienes son los encargados de dar el Bombazo con todas sus fuerzas, que es contestado desde abajo por los Bombistas Mayores. Es ahora cuando se desata la fiesta y la locura, y una lluvia de cava, serpentinas y pólvora inundan la Plaza. Aunque el acto de la Resurrección y del Bombazo se remontan a 1977, hoy en día no se entendería la fiesta sin este impresionante momento. Pero es necesario vivirlo para comprender su significado y su fuerza.

Tras el éxtasis del pistoletazo de salida a la fiesta total, la música invade por completo la ciudad en un fin de semana muy intenso. La tradición también manda y, tras el Bombazo, se imponen los pañuelos a la patrona de Miranda, la Virgen de Altamira, y a San Juan del Monte en la Iglesia de Santa María, donde queda depositado el Bombo y aquí tiene lugar el canto de la Salve. Tampoco puede faltar en la tarde del sábado el tradicional Festival de Jotas, que cuenta con numerosas ediciones. La jornada se completa con verbenas y actuaciones musicales, pero especialmente con el ambiente de júbilo que envuelve a la ciudad.

DOMINGO

Desde por la mañana, el ruido de las charangas va invadiendo de nuevo la ciudad. En la Iglesia de Santa María, la Cofradía en pleno recibe a autoridades, invitados y pueblo mirandés en general para celebrar una Misa en honor a San Juan del Monte "nuestro Santo verdadero", realizando una ofrenda de flores conjuntamente a la Virgen de Altamira. El acto se ve realzado con la actuación del Orfeón Mirandés "José de Valdivielso", que finaliza la misa con la emocionante Canción del Blusa. Como curiosidad, durante la Consagración, el Bombo resuena en el interior del templo. Tras el acto religioso, prestigiosos cocineros de nuestra Ciudad acompañan con su  viandas el "vino español y txacoli Mirandes" que se ofrece a invitados y presidentes de todas las Cuadrillas Sanjuaneras de Cofrades.

En el Parque Antonio Machado, antes de comer, se produce la mayor concentración de Cuadrillas y sus Charangas de todo el Estado, para interpretar la Marcha de Solabarrieta ( Himno del CD.Mirandes). Posteriormente, las calles se ven invadidas por las numerosas blusas durante el marianito sanjuanero previo a la comida. Las cuadrillas, que toman todos los rincones, participan por la tarde en el Gran Desfile del Blusa, que recorre las calles más céntricas de la ciudad, compitiendo entre sí por ver cuál es la que mejor anima de entre las 70 que existen. El sonido de cada charanga y las figuras humorísticas destacan dentro de este colorido desfile. La noche se vuelve a llenar de música y fiesta, que anteceden al día principal de las fiestas.

LUNES DE SAN JUAN

ROMERÍA EN EL MONTE

El lunes la fiesta se traslada al Monte de Miranda, un incomparable entorno natural en donde se halla la ermita de San Juan del Monte, que es llevado en romería por la mañana a pie desde la ciudad. A primeras horas parte desde la Iglesia de Santa María, acompañado por numerosos romeros que suben al monte. En la explanada de su ermita rupestre se celebra la Misa del Santo, acompada por la música de la misa castellana. Tras la celebración religiosa, que finaliza con la interpretación del Himno a San Juan del Monte, la talla del Santo es colocada en su altar y los romeros ofrecen la vela al anacoreta. En el entorno, tradicionalmente se degusta bacalao y delgadillas, un producto típico local derivado de la morcilla. Lo que sigue es una auténtica jornada festiva en el monte, donde cada cuadrilla come en su respectiva caseta del entorno de La Laguna. En torno a casí 20.000 romeros se dan cita en el área recreativa del bello paraje natural, donde no cesa la música de charangas que se concentran y la algarabía de las cuadrillas se expande por doquier. Al caer la tarde se vuelven a recorrer los cerca de cinco kilómetros hasta las puertas del casco urbano, en lo que se llama la Bajada de Romeros, que finaliza con un desfile por las calles y una verbena.

MARTES DE SAN JUANÍN

El martes posterior, llamado de San Juanín, tradición que surgió como aprovechamiento de las sobras de comidad que el Lunes de Romería generaba, hoy en día es una jornada más tranquila y familiar. Destacan las actividades infantiles, como el tradicional Concurso de Dibujo y Pintura, así como el Concurso de Paellas entre distintas cuadrillas. La bajada se va produciendo a cuentagotas para realizar ya en el casco urbano la despedida al Bombo y Bombo Infantil con tres vueltas a la Plaza de España y el Entierro del Bombo, sumergiendo este símbolo de la fiesta en el río Ebro, que volverá a resurgir en las siguientes fiestas. 

 

DÍA DEL ERMITAÑO

Totalmente fuera de las fiestas, tiene lugar un acto festivo en el primer fin de semana de septiembre, que precede a las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de Altamira. En esta jornada se conmemora la inauguración del Monumento a Juan el Ermitaño, obra de Alejandro Almarcha, en 1982. En la explanada donde se halla la estatua se celebra una misa de campaña, se reparten bollos preñados y se celebran actividades musicales e infantiles en el entorno de La Laguna.